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RELATO Nº1 --AGOSTO--

RELATO Nº10 --UN COPO DE NIEVE PERFECTO--



Hola a todos. Cada vez se me hace más difícil, traerles un relato que considere esté a la altura. Para esta semana algo totalmente diferente a lo que les tengo acostumbrado. He escogido una contexto histórico para darle forma y profundidad al texto. Pero los personajes que intervienen en él son totalmente ficticios.  Antes de comenzar a leer , les dejo un pequeño glosario para facilitar su lectura y compresión, cuya fuente es la WIKIPEDIA, con enlaces y demás. Espero ver vuestros comentarios y sugerencias.  Como siempre, espero que disfruten con su lectura tanto como yo disfruto escribiéndolas.



  • Bushido:  En la tradición japonesa, el bushidō (武士道?) es un término traducido como "el camino del guerrero". Es un código ético estricto y particular al que muchos samuráis (o bushi) entregaban sus vidas, que exigía lealtad y honor hasta la muerte.
 
  • Seppuku: El seppuku, harakiri, haraquiri o hara-kiri (腹切 o 腹切り? lit. «corte del vientre») es el ritual de suicidio japonés por desentrañamiento. El seppuku formaba parte del bushidō, y se realizaba de forma voluntaria para morir con honor en lugar de caer en manos del enemigo y ser torturado, o bien como una forma de pena capital para aquellos que habían cometido serias ofensas o se habían deshonrado.


Un Copo de Nieve Perfecto
 

 Kenji avanza pensativo por el angosto sendero que conduce a la aldea de Moritsaka. Sus refinadas ropas de color negro con detalles azul oscuro y blasones dorados, destacan sobre el pálido paisaje. Todo el valle esta sumergido por un delicado tapiz níveo,  que al paso  del veterano líder clan Oda, dejan  un contraste ocre. Éstas huellas quedan en la mente de Kenji, como una metáfora a las faltas que se cometen en el camino puro del Bushido.

 Se detiene a observar los pequeños copos de nieve que comienzan a caer. A un lado y a otro de la estrecha senda, los robustos bambúes quedan poco a poco cubiertos de una fina capa blanquecina. Recuerda las enigmáticas palabras del monje del templo de la aldea: “Podrás entregarte en busca de un copo de nieve perfecto, y aun así, no habrás malgastado  tu vida”.  Al fin lo ha comprendido, se trata de la búsqueda en sí, no del camino.

 Un viento lóbrego arrecia. Las gruesas ropas de invierno se estremecen; las cortas y violentas ráfagas de aire se llevan al olvido la imagen bucólica del paisaje que observa, del templo, de sus huellas ocres, del Bushido… todo.

 Un leve y distante crujido en la nieve lo saca de sus pensamientos. Apenas se inmuta, su instinto  le hace saber  que un joven y conocido Samurai está frente a él, a unos cincuenta pasos:

 —Shinji se equivocaba al llamarte cobarde cuando abandonaste el clan. Se decía que no soportabas la tensión de la guerra, incluso hubo rumores de que te habías deshonrado por el amor de una…campesina,  sí, renunciando a tu posición como Samurai.

El joven avanza con cierto desinterés a las palabras de Kenji hasta situarse a menos de diez pasos de éste.

 —¡Qué ridiculez! —Continúa— Un Samurai de tu rango, ¿qué  iba a hacer con una vulgar campesina? —Kenji da una fugaz mirada de desprecio— Aunque veo por tus ropas que te ha ido bien. Luciendo los colores de Toyotomi y portando su sello, ¿le has ofrecido la cabeza de alguien que vaya a echar de menos?

 —Deja de divagar, anciano. Sabes muy bien por qué me fui. Esta guerra es un sinsentido. Tokugawa Ieyasu es un desagradecido, un usurpador y un traidor.

 —¡No te atrevas a mencionar su nombre en mi presencia! Tokugawa siempre ha sido el mejor de todos nosotros y el heredero natural de nuestro fallecido líder Oda Nobunaga. Tu “amado” Toyotomi fue derrotado en la batalla de Nagakute, y antes de ser capturado, comete la mayor deshonra para un daimio y huye, ¿para qué?, ¡para urdir el asesinato de Nobunaga! —Da un paso al frente y mira  de forma hostil a su oponente—.  ¡No lo niegues Ujio!

 Las ropas negras y rojas de Ujio se agitan de rabia. El joven Samurai pierde la templanza. Realiza un rápido y corto movimiento que deja su refinado acero hasta la mitad de su vaina. Poco a poco y pese al frío, la cara de Ujio se va tornando del pálido invierno al rojo de ira. Habían ofendido gravemente a su señor y requería una rápida justicia. Lo que detiene su hoja, es la tarea que le encomendó en persona el mismísimo Hideyoshi Toyotomi, parlamentar con el clan beligerante Oda y llegar a un principio de acuerdo para el cese de hostilidades.

 —No he venido hasta aquí nuevamente para luchar contra su señoría —sentencia templando con notoriedad sus emociones—. ¿Podríamos discutir vuestras objeciones contra mi príncipe Toyotomi y atender a vuestras peticiones en la comodidad de vuestra sala de audiencias con el resto de señores?

 —¡¿De verdad crees que saldrás de aquí con vida?! No soporto tu hedor a traición. ¿Cómo pudo Hideyoshi acogerte en su clan y darte un rango tan importante? Deberías haberte suicidado tan sólo por el hecho de pensar en abandonarnos —Kenji hace un intento de serenarse y no parecer tan afectado—. Pero para que veas mi gran misericordia, en memoria del gran Oda Nobunaga, te permitiré que realices la ceremonia del Seppuku aquí y ahora, yo te asistiré. Morirás con tu honor, en la tierra que te vio nacer.

 Ujio tras unos segundos en los que luchaba con todas sus fuerzas por contener su hoja, se lanza al ataque como un tigre enfurecido. Kenji desvía su ataque con suma facilidad. El viento vuelve a soplar con fuerza, ambos adversarios se estudian de manera minuciosa y breve. Ahora es Kenji quien asesta el siguiente ataque. Ujio logra desviarlo no sin complicaciones. Una leve sonrisa se le escapa al veterano líder del clan Oda, ha logrado herir a Ujio muy cerca del codo, rasgando sus ropas. Un delgado hilo de sangre se rompe al caer del antebrazo al inmaculado manto de nieve. El joven espadachín no se inmuta.

 Ujio desliza con suma meticulosidad su pie izquierdo hacia delante, cambiando el peso del cuerpo, preparando su siguiente movimiento. Kenji se adelanta y efectúa un poderosísimo ataque contra la cabeza de Ujio. Éste realiza un contraataque con un giro de su katana tan elaborado como efectivo. Ambos oponentes quedan de espaldas a escasos centímetros:

  —Lamento en lo mas profundo de mi corazón haber fallado a mi deber. Señor Hideyoshi, se lo ruego, acepte mis disculpas. Y…padre, perdóneme —Ujio cae de rodillas sollozando— jamás hubiera levantado mi mano contra usted, pero me ha obligado a hacerlo. 

 Kenji es incapaz de pronunciar ni una sola palabra. Unos grandes esputos de sangre son lo único que escapa de la boca del veterano Samurai y cae inerte sobre la nieve ahora teñida de rojo.

Ujio no soporta la vergüenza de sus actos. desenvaina su Tanto y se quita la vida realizando los cortes rituales del seppuku.

Comentarios

  1. Me gustaaa, buen relato👏👏👏😊😊😊

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Espero verte de nuevo la semana que viene en el blog. Un abrazo.

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  2. Un relato complejo e interesante que esconde más de lo que muestra. Muy bien trabajado. Consigues impregnar este fragmento con historia y emoción. Aunque he de confesar que al ser un tema con el que no estoy familiarizada me resultó un tanto complicado de seguir. Aun así disfruté mucho leyéndolo.

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    1. Hola caracolilla! Pues he de decirte que me costó bastante simplificar el contenido lo suficiente para que se entendiera. Pues que se redujo todo a dos personajes. Entiendo que es dificl comprender sobre todos con nombres poco convencionales. Un beso.

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  3. Me pareció estar en la edad media en Japon..👏👏👏👏👏

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    1. Hola! Muchas gracias por tu comentario. Es de muy agradecer haberlo conseguido. Un beso.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  5. Me trasladó por completo. La verdad es que me ha gustado mucho. Muy bien ambientada la escena de duelo samurai.....ni me sobra....ni me falta.

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    1. Hola amiga desconocida! Muchas gracias por tu comentario. Agradezco tu apreciación del tamaño del texto. Como dije más arriba fue difícil exponer una escena tan comoleja con un contexto tan enorme en tan poco espacio. Sin aburrir ni abrumar al lector. Muchas gracias por leerme. Espero verte pronto por aqui. Un saludo!

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  6. Bueno pues se nota que vienes ya empapado de la cultura japonesa y su historia. Creo que has plasmado muy bien su forma de hacer, sus costumbres y ese aire de honor y deber que siempre rodea todo lo nipón, históricamente hablando. Creo que el relato está muy bien pulido, plasma muy bien la escena, aunque creo que las especificaciones no eran necesarias y podían ir perfectamente al final, para no parecer que estás impartiendo una clase de historia xD A mi me agrada, pero aclaro que la temática bélica, el honor y la historia en general, no son del gusto de todo el mundo. En general un buen relato, aunque creo que se te coló un "sin sentido" en lugar de "sinsentido" y muy correcto ^^ Un saludo.

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